Reseña: Finding Paradise

3 mar. 2018




Finding Paradise es un juego indie creado por Freebird Games en 2017. Es la secuela de A bird story, un minijuego lanzado por esta compañía en 2014. Aunque Finding Paradise cuenta una historia diferente a To the moon, juego en el que ya nos preparaban para este, volveremos a ver a los doctores Eva Rosalene y Neil Watts.

Para ponernos en antecedentes, esta vez estamos ante la historia de Colin Reeds, un anciano que ya está en sus últimos momentos y que ha contratado los servicios de Sigmund Corp. una empresa dedicada a cumplir los últimos deseos de sus pacientes gracias a una moderna tecnología. De nuevo los doctores Rosalene y Watts se embarcarán en la búsqueda de mementos que les permitan viajar a través de los recuerdos de Colin para averiguar exactamente cuál es su deseo. Porque no está nada claro...

Siguiendo la premisa de To the moon volvemos a encontrarnos con un juego cortito (unas 6 horas de juego) aunque muy intenso. La tónica vuelve a ser un escenario y unos gráficos sencillos que realmente será lo que menos importe del juego, pues el punto fuerte es la historia. Como ya viene siendo habitual en estos juegos de Freebird Games, la jugabilidad se reduce a un 10% ya que tan solo tendremos que mover a los personajes, hacer los puzles que activarán los mementos para viajar de recuerdo en recuerdo o un par de sorpresas más que nos esperan conforme vayamos avanzando el juego. Hasta ahora todo era muy en la sintonía de To the moon, por lo que no estaba sorprendida. Sin embargo no tuve en ningún momento el sentimiento de pesadez de "otra vez han hecho lo mismo". Esperas que sea igual, porque está dentro de la misma premisa, y además es imposible comparar un juego y otro. Es más, el sentimiento era positivo precisamente por eso, porque era todo tan familiar que era genial.

Conforme avanzaba en la historia y los personajes se iban metiendo más y más en los recuerdos de Colin, tuve que exclamar nuevamente: "lo han vuelto a hacer". Freebird Games ha vuelto a sorprenderme porque si bien iba haciéndome una idea de lo que estaba pasando... al final no tenía para nada que ver. Me había llevado una sorpresa y estaba totalmente encantada. De nuevo me habían metido en una historia increíble, que había logrado dejarme con la boca abierta y me había mantenido interesada de principio a fin. Me encantó, por supuesto, todo el misterio que envolvía a la historia y las ansias por saber qué pasa al final. No me podía despegar de la pantalla (aunque me racioné el juego como pude, ya que sabía que si me picaba me lo fumaba en un solo día). Todo eso salpicado con las dosis de ese humor tan especial que tienen los creadores de este juego... se me hizo delicioso. Cómo me pude reír.

Añado que merece mucho la pena vivir la experiencia completa habiendo jugado previamente A bird story, ya que, aunque no es imprescindible para que puedas seguir la trama de Finding Paradise, puedes entender muchas cosas habiéndolo jugado antes. Colin es un personaje que me ha inspirado mucha ternura. Llegas de nuevo a conocer a todos los personajes, incluso los que dicen unas pocas frases, y eres capaz de sentir todo lo que les va sucediendo. Me encantó la figura de la esposa, por ejemplo, y me pareció un personaje interesante y complejo. Por supuesto que verlo todo desde el punto de vista de los doctores, es estupendo. La historia en sí es muy tierna, desde la niñez de Colin, hasta descubrir porqué escogió la profesión que tenía, la historia con su esposa, de nuevo una figura de papel...

El final, al igual que pasó con To the moon, me dejó con el corazón encogido. Han vuelto a hacer magia. Tienen el poder de hacerte reír a carcajadas y al minuto siguiente lograr que llores a mares. Han vuelto a crear una historia que deja tus sentimientos a flor de piel, que te intriga y te hace pensar. Todo aderezado nuevamente con una banda sonora increíble: notas de piano, chelo y una gran canción sobrecogedora que aparece al final. Así que al terminar... lloré a mares. Tal cual.

Lo que pasa después de los créditos es cuanto menos inquietante. Tengo muchas ganas de saber qué pasará. Desde luego a mí me tendrán al pendiente.









PARTE CON SPOILERS


¡Madre mía! Lo realmente impactante de todo lo sucedido en el juego, por supuesto es la figura de Faye. Al principio es lo que contaba antes: empecé a teorizar con lo que Faye era en realidad y tiraron por la borda todas mis teorías. Pensé que tenía alzheimer y que Faye en realidad era su esposa. Luego vi que no, así que no podía ser otra cosa que una amiga de la infancia de la que seguía enamorado. Y claro, había dejado claro a Sigmund Corp, que él había sido feliz, y que no quería que cambiaran los recuerdos que tenía de su familia pero que aún así le faltaba algo. Entonces, ¿qué? ¿no se había arrepentido de casarse con Sofía y como dijo una vez el Dr. Watts en realidad seguía con el run run del "y si..."? ¡Pues no! ¡Que era su amiga imaginaria!

Bueno, realmente aluciné. Y lejos de pensar que el pobre anciano estaba loco de atar... comencé a buscar la razón por la cuál quería que Sigmund Corp. cumpliera su deseo. Hacia el final del videojuego cuando Faye aparece tantas veces para intentar que Rosalene y Watts se largaran, y tras todo lo que viven para intentar eliminarla... llegan a la conclusión de que no tienen que hacerlo. Y que Colin ni siquiera les necesita. Confieso que aquí no me enteré demasiado porque Colin fue por su propio pie a contratar los servicios de Sigmund Corp, así que todo me llevó a pensar que lo único que quería era simplemente cumplir lo que se dijeron él y Faye en la colina: contarle qué había sido de su vida, tras ella desaparecer

La historia era muy tierna, aunque increíblemente triste: un niño tan solo que tuvo que inventarse la historia de una amiga imaginaria que además plasmaba en su libro verde. Conforme iba creciendo, y su amiga también, fue hora de ir soltándola para dejar de vivir la vida a través de ella y comenzar a vivir la suya propia. La verdad es que cuando hablaron en la colina me mató. Porque Colin sabía que ya se había perdido cosas por tenerla y aún así no la quería dejar ir, y Faye diciendo que todo lo que hizo fue él quién lo hizo y no ella. Al final cuando se va y Colin sigue su camino, siempre notó como que algo le faltaba pero estaba esa promesa de que al final (ese final de todo, el final de su vida) le contaría todo. Y creo que es ahí a dónde quería llegar él. A que ella volviera a desaparecer y poder irse en paz de una vez.

Y ya cuando se descubre qué hay en el libro, que es la historia con su familia o cuando se parte la pantalla en el último recuerdo, que es cuando besa a su esposa en el recuerdo y en la realidad ella está despidiéndose de él porque ya se está muriendo... uf. Uf.

Ha sido muy muy bonito. Y esta solo la parte emocionante, porque voy a cortar la congoja aquí para decir que las partes de humor han sido increíbles. Recuerdo que en To the moon me reí mucho, pero aquí lloraba de la risa. Cuando el Dr. Watts hace los cambios en la máquina para que puedan cambiar de aspecto... ya solo los nombres de los aspectos, te partías. O cuando hace que se muere y aparece la pantalla de "Game Over" del juego... Y así tantas cosas, que me daba el ataque.

El final de los créditos me ha dejado totalmente intrigada. ¿Cuál es ese cambio que el Dr. Watts ha hecho en la máquina y porqué? Ahora Rox y Rob, los otros doctores, están involucrados porque le han descubierto. Veremos si se entera Rosalene y qué pasa, porque desde luego esto da pie a una nueva historia de la cual estoy deseando saber.

¡Deja tu nube!

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